Esta noticia guarda una ligera diferencia con la noticia de Zalamea de la Serena. La obra hecha por los vecinos de la famosa localidad andaluza recrearon la original (hace casi 400 años), es decir, no se amoldaron a ninguna adaptación con derechos de autor.

Esta mañana, al ver esta noticia, no me sorprendó nada la postura de la SGAE, después de ver reacciones similares en multitud de casos. Lo que sí me sorprende es que parte de los medios han omitido un “detalle sin importancia”: La adaptación realizada tiene derechos de autor, propiedad de Francisco Brines, mientras que la obra “El alcalde de Zalamea” pasó a dominio público hace mucho tiempo. Antena 3, en el informativo del mediodía del 13 de agosto, lo ha catalogado como “adaptación libre de la obra de Calderón de la Barca”. ¿Qué se demuestra con ello? El alto grado de ignorancia ante situaciones como la que se ha vivido en Zalamea de la Serena. Con esto no defiendo en ningún caso la postura de la SGAE ni mucho menos, pero  sabemos que si vamos corriendo contra un muro no lo cruzamos ni lo destrozamos, simplemente nos damos un gran golpe. Plataformas como eXgae saben de ello y van ataviados de pico y pala para romper ese muro cultural en el que se ha convertido la SGAE.

Javier Paredes, alcalde de Zalamea de la Serena, además de criticar a la SGAE tachándola de ladrones, pero quizás debería mirar a la cúpula de su partido, PSOE, que es la que gobierna este nuestro Reino y ha accedido a convertir en leyes las peticiones de esta entidad privada de gestión.

Una vez más, y aunque no tenga mucho que ver, le dedico unas letras y un enlace al proyecto de El Cosmonauta. Espero y deseo que el futuro de la creatividad cultural vaya cercano al funcionamiento y saber hacer de este gran colectivo.

La presentación del cómic sobre el nuevo disco de Lagartija Nick el pasado 3 de abril en el pub Entresuelo de Granada.

Noticia y comentario en blogoff.es sobre el anuncio de culpabilidad en el juicio a The Pirate Bay.

Tremenda sorpresa en Francia con el rechazo de la infame ley Hadopi que pretendía la desconexión de hasta un año a quienes sean “sorprendidos” descargando material con Copyright.

Mirar al cielo y ver caritas sonrientes no tiene precio.